viernes, 17 de octubre de 2014

Educar con Sensibilidad, uso de las cosas y moralidad.

La educación es necesariamente normativa. Su destino no es sólo instruir o transmitir conocimientos, va más allá, el constituir en una cultura de distintos espacios, la educación debe ser integral en la formación del individuo, trascendente y perdurable.
Interesante la propuesta de Rousseau en el panorama educativo, resulta inspirador regresar a las bases de la formación humana y considerarlas valiosas en todo momento cuando el individuo está en la búsqueda formativa en su vida.

“Todo sale perfecto de las manos de las manos del autor de la naturaleza, en las manos del hombre todo lo degenera” Rousseau.
Principio - Perfecto

Volver a los principios de nuestra existencia, representa pasar a segundo término o inclusive renunciar a la influencia de la sociedad la cual podría deformar los entornos y las mismas personas, podríamos lograr que el ser humano volviera a ser feliz, puntualizando que “Todo lo que está en la naturaleza es perfecto”.


El ser humano es un ser capaz de trascender en la bondad ya que nace con las características y habilidades necesarias para ser un ser “bueno”, teniendo como prioridad dadas estas características ser en conjunto una sociedad solidaria e igualitaria, más sin embargo al vernos inmersos en una sociedad poco funcional, egoísta, frívola, tristemente todas la virtudes de hombre se ven opacadas.
Me gustaría abundar en tres dimensiones de la educación, las cuales son planteadas por Jean-Jacques Rousseau, las cuales considero que una va de la mano con la otra.

¿Cómo educar la sensibilidad?

Individuo - Corazón – Entorno – Realización – Bien colectivo.

Natural - Sensible
El bien colectivo se desprende de una felicidad individual y general, educar en la sensibilidad tiene que trabajar bajo este principio, plantearle continuamente al estudiante que la felicidad es una herramienta vital en la vida y la cual no llega a tocarle a su puerta, está se debe conquistar y buscar todos los días, con base a sus acciones y todo lo que lleve de la mano las mismas.

Descubrir las virtudes en cada uno de los individuos no es tarea sencilla, pero si herramienta trascendente para encausar el desarrollo formativo en el alumno, propiciar entornos significativos que le inspiren a volver a su orígenes naturales y exponer sus mejores y más sinceros sentimientos, dando como resultado una persona que se reencuentra y recuerda su prioridad como un ser positivo, y dado a su entorno.

Considero un desperdicio no darnos y darle la oportunidad al alumno de descubrirnos y descubrirse como seres dotados de sensibilidad, reconocernos parte de la naturaleza y resaltando que esto pertenece a nuestro entorno, que aun así este modificado e influenciado por los avances, ideologías, personajes, política, etc. No deja de ser “naturaleza”.

¿Cómo educar el uso de las cosas?

Descubriendo - Interactuando
En nuestra biblioteca visual, podemos almacenar a lo largo de la vida un sin fin de fichas técnicas de personas, animales, objetos, etc, y las experiencias que hemos vivido can cada uno de ellos, dándonos un aprendizaje que me gustaría llamarlo de campo y experimental.

Educar con base a interactuar con el mundo en cualquier etapa de la formación educativa en el alumno es decisiva, esta as su vez deberá considerar la educación de las cosas imprescindible, dándoles lugar a acercamiento, generando juicios y aprendizaje, conocimiento significativo y sobre todo, como esta educación lo ayuda de forma natural a unirse y compartirlo a los demás sin dejar a un lado su autonomía.

La interacción con el entorno forma en el alumno el aprendizaje de las cosas, percibiendo su conformación global, experimentar con lo que nos rodea en una gran pauta para no perder de vista donde estamos y con que contamos.

Educación como efecto de la naturaleza y de todo aquello que encontramos en la misma. 



¿Cómo educar la moralidad?

Rousseau plantea que la voz moral tiene que ver con la forma de ser un individuo cuando entra en relación con los demás para actuar y vivir, su desenvolvimiento en el entorno que transita. Aunado a este principio, se requiere la intervención de otros para configurar ese modo de ser y a esa intervención se la califica de educadora, debido a que la participación de agentes externos, pone a prueba las habilidades del individuo como un ser naturalmente social, dándole un sin fin de herramientas para vivir en sociedad.

“El hombre es ser individuo humano que vive, subsiste, y en el estado histórico al que se ha llegado tiene que vivir, y subsistir, con otros, cambiando el ser para sí, por el ser para sí compatible con el ser para sí de otros”.


Rousseau, la educación moral es para que el individuo conserve su carácter "natural" aun viviendo en sociedad.


Rousseau Vida y obra


Bibliografía:

SERRA, A. T. (2007). DEL RENACIMIENTO A KANT. ALIANZA .